Con la nueva caída del viernes del 0,61%, el selectivo español reduce su ganancia en el año al 4,8%. "Ha sido una semana de las más complicadas hasta ahora para la renta variable europea en la que la ruptura de negociaciones entre Grecia y el Eurogrupo ha acabado por dinamitar las esperanzas de los inversores", explica Javier Urones, analista de XTB. Y es que el mercado se ha movido de nuevo al son de la crisis griega, entre reuniones, cartas y cruce de acusaciones que han terminado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) avalando la tesis griega al estimar que el país necesita un tercer rescate de 50.000 millones de euros más durante los próximos tres años y una quita considerable de su deuda.
Mientras tanto, en Atenas, las encuestas siguen reñidas. Según un sondeo elaborado por la Universidad de Macedonia para Bloomberg, un 43% de los griegos votará "no", un 42,5% dirá "sí", mientras que un 14,5% sigue sin decidirse. Por otra parte, otra encuesta de ALCO para el diario Ethnos, apunta a que un 44,8% optará por la respuesta afirmativa, un 43,4% por la negativa y un 11,8% se reconoce indeciso.
"Sea como sea, solo una quita sustancial de la deuda mantendrá a Grecia en euro", afirman los analistas de Capital Economics. Con todo, el consenso ha hablado y, en general, los expertos señalan que el mejor escenario sería el de una victoria del "sí", que derivaría en la dimisión del Gobierno de Syriza y en la formación de uno de unidad formado por tecnócratas, que negociara otro rescate. La reacción inicial de los mercados sería positiva (Bolsas al alza y tires de la deuda a la baja), aunque el periodo de conversaciones para las nuevas ayudas no estaría exento de volatilidad. La siguiente fecha clave sería el 20 julio, cuando vencen 3.500 millones de euros con el Banco Central Europeo (BCE).
Por el contrario, si gana el "no" la incertidumbre continuaría en el corto plazo. El primer ministro, Alexis Tsipras, confía en retomar las negociaciones, pero los analistas no creen que los acreedores estén dispuestos a aceptar sus condiciones. Con todo, aunque la reacción inicial de los mercado será negativa, el contagio sería limitado gracias al cortafuegos que suponen las compras de deuda (QE) del BCE, a la mejora macro y la reducción de la exposición a Grecia.
En este sentido, de momento, los estrategas del mercado consideran que las caídas son oportunidades de compra de cara al medio plazo. A pesar de Grecia, continuamos recomendando mantener posiciones en renta variable o quizás reducir algo, pero sólo de manera táctica y no salir del Bolsa", reiteran desde el Departamento de Análisis de Bankinter.