Todo apunta a que Grecia mandará hoy una nueva propuesta a sus acreedores, consciente de que antes de finales de junio tiene que hacer frente al pago de 1.600 millones de euros cuando concluye a la vez la prórroga del rescate. Mañana mismo podría haber una reunión para tratar los puntos del acuerdo.
Las negociaciones se alargan y el nerviosismo se ha hecho patente a lo largo de toda la semana, con fuertes vaivenes que llevaban de mínimos a máximos a la Bolsa española. Las ventas se han extendido por toda la renta variable europea, siendo la Bolsa griega la más afectada con caídas superiores al 6% en la jornada del viernes. "Atenas es como el Watergate en su día: sin desenlace, a pesar del transcurso del tiempo", explican desde el Departamento de Análisis de Bankinter.
Tal y como explica Rodrigo García, analista de XTB, la incertidumbre de Grecia trae presión vendedora a los sectores más cíclicos debido al freno que un poco probable escenario de pánico podría suponer para sus posibles proyectos. Por compañías, OHL con un 10%, Acciona con un 4% y FCC con un 3% fueron los valores más golpeados por los vendedores.
La tensión también se ha notado en el mercado de deuda, con la rentabilidad del bono español a diez años escalando de nuevo posiciones hasta el 2,3%, frente al 2,24% en el que comenzaba la semana. Así, la prima de riesgo también escala posiciones superando de nuevo los 140 puntos básicos.
Con el permiso de Atenas, en las próximas sesiones las miradas se dirigirán de nuevo hacia EEUU, con la reunión que la Reserva Federal mantendrá el próximo día 17. Parece que el mercado tiene claro que el organismo no tocará su política monetaria. Pero los inversores estarán atentos a las pistas que el organismo presidido por Janet Yellen pueda ofrecer para la próxima reunión de septiembre.