La desaceleración del gigante asiático aumenta, aunque parece que Estados Unidos está tocando fondo, y la recuperación en la Zona Euro se amplía y poco a poco Japón se recupera. Tras un débil primer trimestre, la recuperación de la actividad al otro lado del Atlántico apunta a un incremento moderado del PIB para el segundo semestre, pero no todos los datos acompañan…
Mientras tanto, Europa gana tracción y "podría lograr tasas de crecimiento anteriores a la crisis para 2016, pero las divergencias regionales siguen siendo grandes", añade David A. Meier, economista de Julius Baer. "La crisis de Grecia es un riesgo a la baja para el euro, pero no hay riesgo de contagio en la recuperación cíclica de la región", afirma tajante.
Su compañera, Susan Joho, por su parte, explica, hablando de China, que "las reformas y el desapalancamiento en el sector financiero han llevado a una desaceleración del crecimiento económico (…) las política fiscales y monetarias han ayudado un poco para estabilizar las condiciones económicas, pero es probable que tengan que implementar más para alcanzar el objetivo de mejora del PIB del 7% este año". El impulso reformista sigue siendo elevado, sobre todo en lo que respecta a la liberalización y la regulación financiera y la consolidación de empresas estatales, reconoce, pero "el crecimiento se desacelerará aún más este año, ya que llevará un tiempo considerable hasta que se implementen las reformas y empiecen a dar sus frutos".
Al temor a un "aterrizaje forzoso" de la economía del gigante asiático, se suma ahora el miedo al crash de su Bolsa. Desde los máximos de principios de junio se ha desplomado un 30% y día tras día acumula importantes pérdidas, a pesar de las medidas tomadas por las autoridades chinas para atajar la sangría (tipos a la baja, recortes en el coeficiente de caja, más crédito oficial, prohibir colocaciones nuevas de papel, etc.). La cuestión es que muchos inversores han invertido a crédito y están sufriendo graves minusvalías, y esto podría traer consigo perversos efecto sobre la economía del país… Asimismo, si China no es capaz de estabilizar al mercado, este factor de incertidumbre podría trasladarse al resto.
Una renta variable occidental tambaleante ya ante el devenir de los acontecimiento en Grecia, con inversores y expertos expectantes ante una situación inédita, cuyas consecuencias no son capaces de entrever en medio de los incesantes cruces de declaraciones y rumores entre Atenas y los acreedores.