La cifra de negocio de Grifols se ha situado en 2.120,1 millones de euros en el primer semestre de 2018 que representa un incremento del 7,1% a tipo de cambio constante y del -3,3% teniendo en cuenta el impacto por tipos de cambio, especialmente el euro-dólar. Se consolida el crecimiento de todas las divisiones y regiones en las que opera la compañía.
El Ebitda (resultado bruto de explotación) se ha situado en 614,2 millones de euros en los seis primeros meses de 2018. El margen se mantiene estable en el 29%. Continúa el impacto de los mayores costes de la materia prima vinculados con el plan estratégico de inversión a largo plazo para incrementar y diversificar el acceso a plasma con el objetivo de dar respuesta a la creciente demanda estimada de proteínas plasmáticas y seguir creciendo de forma sostenible.
Las inversiones netas en I+D+i se han situado en 141,3 millones de euros, que representa un incremento del 9,3% respecto el mismo periodo del 2017. Incluye inversiones internas, externas y de empresas participadas.
En el marco de su estrategia integrada de I+D+i, que evalúa la adecuación de los diversos proyectos, Grifols tomó la decisión de desinvertir en TiGenix y acudió a la oferta pública de adquisición realizada por Takeda. Esta desinversión ha generado una entrada de caja de 70,1 millones de euros y un impacto positivo en la cuenta de resultados de 32,0 millones de euros. Como consecuencia, el resultado financiero ha mejorado un +30,1% hasta situarse en -103,2 millones de euros, frente a los -147,6 millones de euros reportados en el mismo periodo del año anterior.
La tasa impositiva efectiva se mantiene en el 20% como consecuencia, principalmente, de la reforma fiscal aprobada en EE.UU. en diciembre de 2017.