Grodi: el robot autónomo con inteligencia artificial que vigila los invernaderos

Esta tecnológica almeriense despliega robótica y visión artificial para anticipar plagas y digitalizar el cultivo bajo plástico mediterráneo.

Grodi: el robot autónomo con inteligencia artificial que vigila los invernaderos

Esta tecnológica almeriense despliega robótica y visión artificial para anticipar plagas y digitalizar el cultivo bajo plástico mediterráneo.
Equipo fundador de Grodi

Gestionar un invernadero mediterráneo es lidiar a diario con un clima impredecible, normativas cada vez más estrictas y márgenes asfixiantes. Ante este escenario, la mayoría de las decisiones de cultivo se siguen tomando «a ojo», basándose en inspecciones manuales y datos dispersos. Cuando el agricultor detecta una plaga o un problema estructural, el daño suele estar hecho y las pérdidas económicas son inevitables.

Para cambiar esta dinámica reactiva nació Grodi en 2022. La idea surgió fusionando la perspectiva aérea de los drones con los sistemas cablecam empleados en retransmisiones deportivas. Su solución estrella, bautizada como VEGA 11, es un robot autónomo adaptable a cualquier estructura de invernadero que se desliza por el techo para monitorizar cada planta de forma continua y sin entorpecer el trabajo humano.

Inteligencia artificial planta a planta

Esta startup almeriense captura datos estructurados mediante hardware propio y los analiza empleando algoritmos de visión artificial e inteligencia artificial. La plataforma traduce toda esa complejidad en mapas geolocalizados y órdenes directas: indica dónde actuar, cuándo y con qué nivel de urgencia, logrando minimizar el uso de fitosanitarios y optimizando recursos clave como el agua.

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El proyecto está liderado por Ana Molina (CEO), experta piloto de drones; Samuel Ruiz (CTO), veterano en IoT; y Natalia Gálvez (CMO), responsable de la estrategia de marketing y desarrollo de negocio. Juntos comandan a un equipo multidisciplinar de más de quince profesionales enfocados en trasladar esta innovación desde el laboratorio al polvo de las explotaciones reales.

Rondas de inversión y planes de futuro

El mercado ha sabido valorar el potencial de esta tecnología. Tras una ronda inicial pre-seed de 150.000 euros, la compañía completó en febrero de 2026 una sólida ronda semilla de 2,5 millones de euros. La inyección fue liderada por Swanlaab Innvierte Agri Food Tech, con apoyo de Axon Desarrollo Andalucía y CDTI-Innvierte, y servirá para industrializar su producto y pisar el acelerador comercial.

Su modelo de negocio es tan flexible como su tecnología, combinando la venta de robótica con un formato de suscripción SaaS y desarrollos I+D a medida. De cara al futuro a corto plazo, la firma ha sido seleccionada como finalista del foro andaluz Al Andalus Innovation Venture, un escaparate clave que esperan aprovechar para tejer nuevas alianzas estratégicas y sentar las bases de una futura Serie A.