Si enero fue para coleccionar billetes de avión, febrero es para mancharse un poco las zapatillas. Olvídate de planes impostados; lo que hoy te traemos es puro amor incondicional y aire libre. Nos vamos de protectoras para pasear perros que están locos por salir.
Hacerse voluntario de paseo es ese «level up» de buen rollo que no te da ningún sitio de moda. No hay filtros ni etiquetas, solo tú, una correa y un colega de cuatro patas que te va a mirar como si fueras su persona favorita del mundo. Es el plan definitivo para recargar pilas de verdad.
Sitios con flow
Si estás por Madrid, «ANAA» es el lugar. Están en San Agustín del Guadalix y lo tienen montado de cine. Son súper profesionales pero muy cercanos, y sus perros son unos expertos en sacarte esa sonrisa auténtica que a veces se nos olvida practicar.
En pleno centro tienes a la gente de «El Refugio». Son unos clásicos y hacen que todo sea fácil y fluido. Si te apetece un plan de sábado diferente, pásate por allí; vas a descubrir que un paseo por el parque puede ser la mejor terapia del mundo.
Rutas y amigos
Para los que os movéis por Barcelona, la «Lliga Protectora de Sabadell» es vuestro sitio. Tienen una energía increíble y un sistema de voluntarios muy dinámico. Es la excusa perfecta para salir de la burbuja y conectar con algo que de verdad importa.

