Adaptado a las necesidades y el perfil de cada cliente. A pesar de que los depósitos han perdido buena parte de su fama desde las limitaciones impuestas por el Banco de España, siguen siendo el producto estrella para el ahorrador español. Desde iAhorro han elaborado una guía con 4 consejos clave para elegir entre una gama de productos omnipresente en los nuevos lanzamientos de las entidades financieras.
1. PLAZOS. Debemos evaluar el período de tiempo en el que creemos que no vamos a necesitar el dinero invertido para otros conceptos o gastos que resulten inaplazables. En consecuencia, debemos disponer de una previsión personal o familiar de ingresos y gastos para poder determinar si nos va a hacer falta o no contar con esos ahorros durante el tiempo que se corresponde con el plazo del depósito. Recordar que, por lo general, a mayor plazo mayor rentabilidad.
2. CAPITAL. Hay que tener claro el capital mínimo y máximo que se puede invertir en cada uno de los depósitos a plazo posibles, para determinar si se adaptan a la cantidad de dinero que tenemos disponible para invertir.
3. RENTABILIDAD. Especial atención merecen los rendimientos ofrecidos, que llegan expresados en términos de TAE y de interés nominal anual, y que suele ser, en la mayor parte de los casos, el aspecto más difícil de interpretar, ya que ahora es habitual que un mismo depósito a plazo contemple tipos de interés o de rentabilidad en distintos períodos temporales dentro del plazo del mismo depósito, o incluso rentabilidades distintas aplicables a diferentes porcentajes de la cantidad de dinero que invertimos.
También resulta habitual encontrar otros depósitos que incluyen simultáneamente un interés fijo para una parte del dinero y un interés variable para otra parte. Si no lo vemos claro, lo más sensato será utilizar un comparador financiero como iAhorro que pueda clarificarnos la rentabilidad que podríamos obtener.