Los inversores están en la tarea de evaluar si el ciclo negativo de las compañías de telecomunicaciones ha llegado a su fin. Se preguntan si el sector será capaz de monetizar el crecimiento de los datos móviles hacia el que vamos y las respuestas no están claras. Hay consenso en que las telecos han avanzado bastante en solucionar sus grandes lastres, pero no está claro que sea suficiente para que comiencen a despegar en bolsa.
Puntos a favor
Desde Bank of America Merrill Lynch destacan como positivo, por ejemplo, que el sector se haya comprometido a reevaluar la necesidad de poseer infraestructuras independientes y exclusivas. En ese sentido son claves los acuerdos de intercambio de redes, tendencia que se está acelerando, entre otras cosas, por el coste de las subastas 5G. “Esperamos que el tema siga siendo prevaleciente en los próximos años, con una eficiencia de capital considerable que se puede lograr a medida que los operadores mutualizan los costes”, subrayan desde esta firma.
Mientras, Victor Peiró, director de análisis de GVC Gaesco Beka, enumera algunos catalizadores positivos para el sector de las telecos. Por un lado los eventuales spin-off de activos con altos multiplicadores pagados en mercado, como torres de telecomunicaciones, cables submarinos o centros de datos. Por otro, cita también el potencial de estabilización o mejora de sus cotizaciones frente a los operadoradores móviles virtuales, pero apunta a más factores. Entre ellos, menores one-offs (impacto único extraordinario) sobre todo ligados a planes de restructuración e integración. Destaca también que el sector experimenta en general una positiva refinanciación financiera y que aspira a incrementos de ROCE (rentabilidad sobre el capital empleado) por la mencionada compartición y coinversión de infraestructuras, entre otras cuestiones.
Junto a ello, Pablo García, director general de Divacons-Alphavalue, recuerda que pese a ser, a priori, uno de los sectores más beneficiados por un entorno de tipos largos muy bajos, las telecos “no han tenido un crecimiento en ventas especialmente potente, pero han mejorado claramente los márgenes de Ebitda”.