El holding de British Airways e Iberia (IAG) fue uno de los más castigados por la pandemia en los mercados. Las restricciones que se extendieron a prácticamente todos los sectores, hicieron especial mella en las aerolíneas, causando la peor crisis en la historia de la aviación. En concreto, IAG, perdió un total de 6.923 millones de euros durante el año 2020.
Más cercano en el tiempo, en concreto en el primer trimestre de este año, la compañía registró pérdidas de 787 millones de euros, aunque fueron unos números mejores que los obtenidos en el mismo periodo del año anterior. El grupo afirmaba en aquel momento que la progresiva recuperación del tráfico aéreo, por el relajo de las restricciones derivadas de la pandemia, les había permitido mejorar sus cuentas y esperaban cerrar el ejercicio del 2022 en positivo.
En el segundo trimestre fiscal del año, Iberia cumplió con su promesa y consiguió alzarse con beneficios por primera vez desde la llegada del coronavirus. La compañía se situó en beneficios de 133 millones de euros -frente a las pérdidas de 981 millones del mismo periodo en el año anterior-, gracias a la fortaleza de la demanda.
Recientemente la cotizada ha anunciado a la CNMV unos beneficios de 1.200 millones de euros para el tercer trimestre del año, del que empezaremos a saber las cuentas de las empresas en los próximos días. IAG se ha disparado en bolsa en las últimas jornadas, tras el anticipo de estos buenos números, que conoceremos en profundidad el próximo 28 de octubre, cuando la compañía rinda sus cuentas al mercado.
Detrás de este incremento en sus resultados estaría la subida en la demanda, un repunte en la ocupación de sus aviones, el control de sus gastos y la subida de sus tarifas, aprovechando la coyuntura del elevado precio de las materias primas.