Analizando 2017 en su conjunto y a niveles macro, vemos que fue un ejercicio muy positivo. De hecho, tanto en el ámbito económico como financiero, ha sido uno de los mejores de la última década. Esta circunstancia se refleja directamente en el número de millonarios. Tras la durísima crisis que se inició en 2017, y una recuperación que ha llevado varios años, nos encontramos en un contexto de crecimiento del número de grandes fortunas a escala global. Un crecimiento que recoge detalladamente el Informe Mundial de la Riqueza 2018 elaborado por la consultora Capgemini y que, si nos centramos en España, se sitúa en cerca del 11 por ciento. No descartamos que la tendencia continúe en el año en curso.
Hay un dato del informe que resulta especialmente llamativo: desde 2008 el número de millonarios en España ha aumentado un 76 por ciento. El hecho de que un incremento de tal magnitud se produjera justo durante una de las mayores crisis, incluida recesión económica, que ha sufrido el país en las últimas décadas puede dar a entender que las grandes fortunas no se vieron afectadas por la grave situación. Y no hay nada más lejos de la realidad.
Nuestra experiencia como gestores patrimoniales nos dejó ver que muchas grandes fortunas españolas se vieron duramente afectadas por una crisis que perjudicó a los grandes patrimonios igual que a otros, o incluso más. Pero no es menos cierto que, en el transcurso de la peor de las crisis, y precisamente a causa de la presión que esta genera, también surgen las mejores oportunidades. Algunos perfiles con grandes patrimonios se reinventan, arriesgan y diversifican su negocio o inversiones. Además, aparecen innovadores modelos de negocio y aproximaciones al mercado que hacen emerger nuevos grandes patrimonios. Un claro ejemplo de esto ha sido, por ejemplo, el auge de start-up, espectacular en los peores años de la crisis, y que ha hecho aparecer nuevas grandes fortunas en muy poco tiempo.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que los empresarios que consiguieron sobrevivir a la crisis han salido fortalecidos de ella tras adoptar medidas dirigidas al ahorro de costes, la diversificación, la expansión internacional, la implantación de nuevos canales, etc. En este sentido, desde Mirabaud vemos a España como un país con muchísimo potencial y así se lo ha demostrado al mundo durante los últimos años, en los que se ha enfrentado a una situación económica muy complicada, ciertamente hostil y de la que ha sido capaz de salir con un crecimiento sólido y sostenible.
Es más, nos atreveríamos a decir que la capacidad de España en cuanto a generación de riqueza y nuevas grandes fortunas puede situar al país en una posición superior a la que se refleja en el ranking del reciente informe de Capgemini, que le ubica en el puesto Nº 14 a escala mundial y el 7º en Europa en cuanto a población millonaria. España podría estar aún mejor posicionada en este entorno si se sigue esforzando y siempre y cuando no haya cambios regulatorios que generen incertidumbres ni aumento de la presión fiscal.