Las indicaciones sanitarias vienen indicando desde el principio que el nuevo coronavirus se contagia saltando de una persona infectada a otra que no lo está. En consecuencia, la manera de frenar su propagación es cerrar las vías de escape, de modo que los eventos sociales se han transformado de manera radical para enfrentar la pandemia. Pero, ¿cómo ha afectado esto a las empresas?
Las redes sociales, las videoconferencias y el resto de formas virtuales de socializar nacieron para complementar la actividad social de las empresas. Los momentos cumbre de esa actividad, tales como las reuniones, los eventos o las ferias, siguen siendo el lugar de referencia para crear una red de contactos que ayude a las compañías a hacer negocios y a crear colaboraciones positivas.
Pero la pandemia ha empujado a que esas herramientas digitales acaben siendo la única forma real de crear contactos y estrechar lazos con otras entidades. Se trata de un proceso de aprendizaje intensivo que se ha desarrollado en muy poco tiempo, ya que las empresas no pueden dejar de mirar hacia el futuro. En ese contexto, hay que tener en cuenta que el ‘networking’ se encuentra entre las actividades más humanas que tiene una empresa, por eso resulta difícil renunciar a su vertiente presencial.
Esa situación reviste aún más problemas para las empresas que están empezando o para aquellas que quieren crecer. En ese sentido, cabe recordar que uno de los primeros efectos de la expansión del virus fue la suspensión de grandes eventos empresariales, como fue el caso del Mobile World Congress de Barcelona, donde no solo se presentan novedades, sino que sirven de punto de encuentro para los emprendedores.
Este tipo de acontecimientos proporcionan “conocimiento de otros mercados, otros partners y otros empresarios que sean importantes para hacer crecer su negocio”, dice el director general de Madrid Platform, Carlos Morales. Morales es el impulsor de un evento semipresencial en Madrid, con la intención de que la capital de España se convierta en el centro de la colaboración entre empresas latinoamericanas, españolas y europeas.