En un mundo globalizado, las fronteras han reducido considerablemente su tamaño y la posibilidad de visitar países lejanos cada vez está más democratizada. Los turistas demandan experiencias memorables y viajes que sean cada vez más personalizados. Las empresas deben incorporar estas nuevas tendencias a sus ofertas, que poco a poco se van erigiendo como nuevos estándares en la propia industria.
Radiografía actual del turismo
Como explica el profesor Diego Santos, de EAE Business School, el contexto del turismo ahora está “marcado por una creciente competencia y una oferta en constante expansión”. Con ello, los consumidores se han convertido en el foco determinante de los servicios y productos ofrecidos.
“La necesidad de conquistar a los clientes en un mercado saturado impulsa a las empresas a innovar y diferenciarse”, afirma Santos. Con ello, los mercados emergentes se sitúan ahora con un mayor atractivo que los tradicionales, ya que ofrecen nuevas opciones para “explorar y descubrir”, lo que lleva a vivir experiencias “auténticas y únicas”.
Además, según manifiesta el experto de EAE, la diversificación de destinos se presenta, también, como una estrategia para desaturar los puntos de interés más concurridos, “favoreciendo un turismo más sostenible y distribuido”.
Sin embargo, durante los últimos tiempos estamos asistiendo a un incremento generalizado del precio de los vuelos que se encuentran lejos de situarse en el rango de los precios anteriores a la pandemia. Diego Santos achaca este encarecimiento a una serie de factores interconectados que han “reconfigurado el panorama de la industria aérea” a lo que se suma “la marca indeleble” de la pandemia del Covid-19.