Por sorpresa. Así reaccionó la semana pasada el banco central ruso que bajó los tipos al 15% desde el 17% al que se encontraban. Un movimiento que, sin embargo, todavía deja este indicador por encima del nivel al que se encontraba en diciembre cuando la situación económica del país. "Detectamos un cambio apreciable en el mensaje del Banco Central Ruso, que pone un claro énfasis en el aumento de los riesgos para la actividad económica", apuntan los expertos de Citi.
En este sentido, los analistas señalan que ha habido un cambio de mensaje en el organismo. Si en diciembre cuando se produjo la brutal subida de tipos hablaba de una lucha contra la "inflación", ahora el banco apunta que existe una "multitud de riesgos macroeconómicos" para el país. En este contexto, el rublo sigue a la baja lastrado por el comportamiento del precio del petróleo. A pesar de que el crudo ha vivido un repunte en las últimas sesiones, la mayor parte de analistas auguran precios bajos para 2015. Un reto para la economía rusa cuyas exportaciones dependen en gran medida de esta materia prima.
El PIB, a la baja
Las dificultades que sufre el país se han visto reflejadas en la evolución de su PIB. En 2014, este indicador vivió su primera caída desde 2009 al bajar un 0,5%. Tras cuatro años de crecimientos que oscilaron entre el 4,5% que repunto en 2010 y el 1,3% que ganó en 2013, el año pasado el producto interior bruto del país se vio lastrado por el comportamiento del precio del crudo unido a las sanciones económicas y comerciales derivadas de la crisis de Ucrania. Las previsiones para 2015 prevén un peor comportamiento de la economía con un desplome que variaría entre las previsiones más optimistas del 1% y las más pesimistas de alrededor del 4%. Esta última respaldada por el que fuera ministro de Finanzas, Alexei Kudrin.
Otro de los problemas que los analistas temen es la dificultad de acceso a los mercados de deuda que puedan surgir. Aunque la deuda del país es relativamente pequeña al suponer alrededor de un 14% del PIB del país, en el caso de las empresas es donde podrían comenzar los problemas. Las sanciones comerciales a las que se ha sometido a Rusia debido a la crisis de Ucrania agravan además el problema.