Estamos asistiendo a una revolución de los dispositivos. Según avanza la tecnología, aumentan los ‘aparatos’ conectados a la red. Esta innovadora solución, sólo es la antesala de lo que esta por llegar, ya que varios estudios señalan que de aquí a unos años, absolutamente todo lo que nos rodea tendrá conexión a la red, compartirá información y facilitará así la vida de las personas.
Sin embargo, cuantos más elementos conectados haya, más vulnerabilidades para los hackers, ya que muchos de estos dispositivos no son totalmente seguros y presentan fallos que son aprovechados por los ciberdelincuentes. De esta manera, se está creando una nueva corriente de hackeo, dedicada en exclusiva a estos lugares o herramientas.
Un reciente estudio publicado en la página web "Securitybydefault" ha demostrado que las gasolineras, por ejemplo, también son vulnerables a ser hackeadas. Aunque parezca mentira, ya hasta los tanques que contienen el gasoi o la gasolina utilizan ‘túneles de información’ para enviar datos al servidor. Esta, los envía al PC desde el que se controla por ejemplo, el nivel de existencias disponibles, su temperatura o si hay algún tipo de fuga o invasión nociva.
Desde Securitybydefault han podido acceder sin ninguna interrupción a los dispositivos. En ningún momento de la ‘intromisión’ se ha solicitado al intruso información, datos o algún tipo de clave de seguridad.
Como ya informara DIRIGENTES, hay otros lugares que se han vuelto vulnerables ha posibles hackeos, más peligrosos y preocupantes. Entre ellos se encuentran los aviones. Chris Roberts lleva varios meses advirtiendo de que es posible aprovechar las vulnerabilidades de los aviones en sus redes inalámbricas y hackearlas causando problemas a las aeronaves en pleno vuelo. Roberts demostró esto en un vuelo de United Airlines en el cual lanzó un tweet tras entrar de formar irregular en la red wifi del aparato. En el mensaje advertía que él había decidido mandar un tweet pero que lo mismo podría haber manipulado los sistemas de alerta de la nave, encendido la alarma de los motores o haber hecho que se desplegasen las máscaras de oxígeno.