El armador surcoreano Hanwha Ocean anunció una inversión de 5.000 millones de dólares en el astillero que adquirió en 2024 en Filadelfia, con el objetivo de multiplicar por diez su producción anual de barcos, hasta alcanzar 20 unidades.
La operación se enmarca en el programa de cooperación entre Seúl y Washington para revitalizar la industria naval estadounidense.
El anuncio coincidió con la visita al astillero del presidente surcoreano, Lee Jae-myung, un día después de reunirse en la Casa Blanca con Donald Trump, con quien abordó la necesidad de reactivar la fabricación naval en EE.UU.
Trump subrayó que, por ahora, los buques de carga de las navieras estadounidenses se seguirán construyendo en Corea del Sur, país que mantiene la única competencia real frente a China en el sector, en un contexto marcado por la intención de Washington de aplicar tarifas especiales a los barcos de origen chino que entren en sus puertos.
«El plan de inversión es un componente clave de la iniciativa Hacer que la construcción naval estadounidense vuelva a ser grande (MASGA)», afirmó Lee Jae-myung durante la visita, según un comunicado de la compañía.
