La sentencia del Tribunal Supremo en la que determinaba que el impuesto sobre actos jurídicos documentados referente a las hipotecas debe ser pagado por el banco y no por el cliente ha causado un auténtico terremoto en el mercado español. Desde que se hizo público el fallo, la práctica totalidad de las entidades se han ido al rojo y los que más caen son Bankia y CaixaBank.
Pero la pregunta es, ¿cuánto le puede costar esta resolución a la banca? La respuesta no es exacta, ya que podrá variar entre los 1.000 millones y los 2.000 millones de euros. Esta cantidad sería la referente si se aplica una retroactividad de los últimos cuatro años. Es decir, si los bancos hacen frente a los importes pagados por sus clientes desde el año 2014.
Moody’s va mucho más allá y cifra el coste en 4.000 millones de euros. En un informe publicado el pasado mes de marzo, la agencia hizo referencia a lo que podría causar esta sentencia jurídica. Entonces ya advirtió que la banca nacional se enfrentaría a reclamaciones masivas y que el impacto sería de entre 3.500 y 4.000 millones. Aunque, también explicó que era algo muy difícil de calcular.
Esto sería así de aplicarse con carácter retroactivo. Pero de instalarse, lo cierto es que esquilmaría los beneficios anuales de la banca. De hecho, hay analistas que señalan que las entidades podrían perder hasta un 35% de sus beneficios anuales en España al tener que hacer frente a este tributo.
No todo está perdido