El mayor rally de tres días que hemos visto en 25 años nos ha recordado al que vimos en marzo de este año, donde las posiciones cortas en futuros impulsadas ??por los fundamentales negativos fueron recortadas, ya que repuntaron los flujos de inversión en productos negociados en bolsa.
En los últimos días se ha repetido, pero con las perspectivas de corto plazo apuntando hacia un aumento de la oferta, en vez de una caída, por lo que el potencial alcista del crudo parece cada vez más limitado.
La ruptura técnica por encima de los 40,50 dólares por barril que vimos el pasado jueves, unido con el aumento del apetito de riesgo ante la recuperación del mercado de acciones, han ayudado a que se activaran nuevas ganancias en los últimos tres días. Pero, como vimos con el oro cuando se recuperó desde sus mínimos de julio, el mayor cambio en el posicionamiento especulativo fue una reducción de las apuestas bajistas, en lugar de añadir nuevas posiciones largas.
Las apuestas bajistas relativas frente a las alcistas en el crudo West Texas han alcanzado en las últimas sesiones niveles no vistos desde la recesión del 2009, cuando cayó la demanda por debajo de los 33 dólares por barril. El precio actual del crudo no está conducido por la demanda, por lo que el mercado es sensible a cualquier noticia sobre la oferta ya que tiene un gran impacto en los precios.
El último (probablemente) tramo de esta etapa del rally del petróleo ayer fue impulsado por las noticias de la AIE ante la mejora de los métodos para calcular la producción, lo que ha dado lugar a una revisión bajista de la producción estadounidense de crudo durante la primera mitad. La AIE estima que la producción de estadounidense de crudo en junio de 2015 se sitúe en 9,3 millones de barriles por día, 100.000 barriles diarios menos de lo que se preveía en mayo de este año. Además, se han revisado a la baja las estimaciones de producción de enero a mayo en 40.000 barriles diarios hasta los 130.000.