Teniendo en cuenta la rapidez con que avanza la tecnología, ¿cómo consiguen que sus planes de estudios sigan siendo útiles para los alumnos?
En U-tad el contacto con las empresas es permanente, a través de consejos industriales donde se encuentran representadas compañías de cada rama de conocimiento, tanto grandes empresas como empresas de desarrollo y consultoras que nos ayudan a hacer una revisión permanente, curso a curso, de los perfiles demandados y, sobre todo, de las necesidades formativas de esos perfiles. También es una ventaja que, siendo un centro universitario, con nosotros trabajan, aparte de profesionales que imparten clase en aquello en lo que están trabajando en su día a día, doctores especializados en la investigación en dichas áreas que estar permanente investigando y en contacto con la evolución de la tecnología.
¿Qué dificultades tiene formar en materias que prácticamente están naciendo ahora?
En U-tad somos pioneros en la formación en Big Data, donde comenzamos a impartir formación especializada hace ya más de 7 años, y otras áreas de la industria digital. Un de las cosas de las que estamos más orgullosos, por su dificultad, es en la selección de un profesorado que aúna el conocimiento profundo y práctico de la materia que imparte. La otra gran dificultad es realizar una definición correcta de los perfiles a formar y quienes pueden acceder a dicha formación con garantías de aprender y aplicarlo a su empresa o a su desarrollo profesional. Por ejemplo el perfil de Arquitecto de Big Data o el de Data Scientist son perfil técnico al que alguien sin una base sólida matemática y de programación no puede acceder, y sin embargo existen otros perfiles dentro de ese campo más orientados al análisis de negocio que reciben una formación tremendamente valiosa para el desarrollo de negocio sin necesitar una base de formación cercana a la ingeniería.
¿Qué carencias creen que tienen los centros de estudios actuales para las exigencias del nuevo ámbito digital?