El país más rico del mundo tendrá las elecciones más caras. Eso es, al menos, lo que se deduce tras conocer que republicanos y demócratas se gastaron casi 4.000 millones de dólares en la campaña electoral de medio mandato celebrada el pasado mes de noviembre.
Aún faltan veinte meses para que Estados Unidos despida a Barack Obama y de la bienvenida al 45º Presidente del país. Las quinielas sobre quién será el ganador están abiertas y, aunque hay muchas dudas sobre el sucesor, lo que sí está claro es que el candidato que llegue a Casa Blanca habrá tenido una gran campaña detrás. Y es que, llegar a ser el presidente del país más poderoso del mundo tiene un coste muy alto. ¿Puede cualquier candidato sostener la carrera electoral?
Hillary Clinton, en cabeza
En las filas demócratas destaca, sin lugar a dudas, el nombre de Hillary Clinton. La exsecretaria de Estado del país anunció su candidatura a las presidenciales de 2016 a principios de mes. Y, además de apoyo político, cuenta ya con un gran respaldo económico.
Hace un año, cuando su candidatura todavía era una hipótesis, Clinton ya había recaudado más de 4 millones de dólares para su campaña. Entre los donantes se encuentran pesos pesados de ámbitos tan diversos como Hollywood o Wall Street. Entre esos nombres se encuentran personas tan influyentes como el especulador George Soros o la multimillonaria Alice Walton, heredera del imperio Wal-Mart.