La cervecera Heineken recortará entre 5.000 y 6.000 empleos en los próximos dos años tras constatar una caída de la demanda de cerveza en varios mercados clave. El ajuste forma parte de un plan para reducir costes y reforzar su estructura operativa ante un entorno de menor consumo.
El grupo, propietario en España de Cruzcampo y El Águila, reconoce un retroceso en el consumo en Estados Unidos y Europa, donde los consumidores moderan la ingesta de alcohol y ajustan su gasto por la presión inflacionaria.
La compañía comunicó la medida tras presentar sus resultados de 2025, ejercicio marcado por un descenso del 1,2% en el volumen total anual, lo que refleja una desaceleración sostenida en la industria.
Resultados y magnitudes financiera
En 2025, el beneficio operativo ajustado se situó en 4.390 millones de euros, un 2,8% menos que el año anterior, en línea con el consenso de analistas. La empresa ya había advertido de una evolución más débil en Europa y América.
Los ingresos netos ajustados alcanzaron los 28.890 millones de euros, con una caída del 3,6% frente a 2024. El deterioro responde tanto a menores volúmenes como a un entorno de consumo más prudente.
