Las hipotecas a tipo fijo, es decir, las que no dependen del Euríbor ni del IRPH para calcular su cuota sino que establecen una mensualidad fija durante toda la vida del préstamo, están viviendo una época dorada en España. Cada día más bancos las ofrecen, y cada vez a un tipo más bajo, muy lejano ya del 6 % o 7 % habitual de hace unos pocos años, y cada vez más cercano al 3% e incluso al 2 %.
De hecho, las tres hipotecas más baratas del verano llegan de la mano de Bankinter (2,05 % a 10 años), Bankoa (2,50 % a 20 años) y Kutxabank (desde el 2,50 % a 30 años), todas ellas con una financiación del 80 % y una comisión de apertura de entre el 0,10 % y el 1 %.
En este contexto, es normal que los que necesitan pedir financiación para comprar su casa empiecen a tener en cuenta también estas ofertas al 2 % y al 3 %, aunque siguen siendo mayoría los que eligen la hipoteca variable. "No entendemos cómo las hipotecas fijas no están arrasando más", cuenta el director de oficina de un conocido banco.Pero cabe entender el recelo, dado que se trata de un producto poco conocido que, de un día para otro, se ha vuelto el doble de barato.
¿Por qué de repente las hipotecas fijas son tan baratas?
Los bancos están aprovechando los actuales tipos bajos para ofrecer hipotecas a interés fijo competitivas sin perder margen de beneficios. En otras palabras, mientras las entidades están financiando la compraventa de viviendas a un interés medio del 2,156 % (según el último valor del IRPH de mayo, que refleja el interés medio de las hipotecas de nueva constitución del último mes), pueden permitirse ofrecer hipotecas fijas al 3 % ya que se embolsan más ganancias, al menos a corto plazo.