Sol y playa: Almonte. Huelva puede presumir de más de 120 km de largas playas de arena fina, suave, dorada, bañada por aguas saladas que han marcado la personalidad marinera y pesquera de las gentes. Una de las más bonitas se ubica en Almonte y se trata de la Playa del Loro. Casi virgen, salvaje, y de cerca de 3 km de largo, su acceso es algo complicado pero, sin duda, merece la pena. Tranquilidad y sosiego esperan en este rincón del Atlántico donde destacan, como imagen más representativa, los restos de la Torre del Loro en la orilla del mar, antigua construcción vigía que se alzaba allí mismo.
Naturaleza: Sierra de Aracena y Picos de Aroche
Los apasionados del senderismo encontrarán en este Parque Natural más de 1.000 km de senderos, que les permitirán descubrir un territorio que ha mantenido un estilo de vida tradicional, siempre bajo el cobijo de la naturaleza. Frondosos bosques e interminables dehesas flanquean coquetos pueblos blancos, con una arquitectura e historia atesorada durante siglos, que permiten al visitante encontrar por el camino fortalezas medievales, molinos fluviales, templos de gran belleza o fuentes, sin olvidar la famosa Gruta de las Maravillas. Una amplia paleta de colores que se apaga al anochecer para dar la bienvenida a un cielo repleto de las más brillantes estrellas.
Cultura: Territorio Toro
La provincia onubense no sólo ofrece al toro de lidia el hábitat que requiere para su cría, sino que presenta particularidades específicas y diferenciadoras: su vinculación con Iberoamérica y el paisaje monumental y natural de la Sierra. El toro bravo, aparte de los festejos tradicionales asociados al mismo animal, es protagonista de multitud de elementos de la cultura universal, desde la mitología hasta la antropología, la pintura, la música y la literatura.