International Airlines Group (IAG), el holding integrado por British Airways, Vueling, Aer Lingus e Iberia, ha obtenido unas pérdidas después de impuestos y partidas excepcionales de 1.683 millones durante el primer trimestre del año, frente a los 70 millones de beneficio que obtuvo en el mismo periodo de 2019.
“El resultado de las operaciones hasta finales de febrero fue similar al del año anterior. Sin embargo, las restricciones a los viajes impuestas por los gobiernos debido a la rápida propagación de la COVID-19, impactaron considerablemente en la demanda”, ha señalado el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, quien también ha añadido que “la mayor parte” de los números rojos ocurrieron durante la segunda quincena de marzo.
En una nota, el grupo asegura que la cuenta de resultados se ha visto afectada por tres factores: la COVID-19, el combustible y el tipo de cambio. Así, al tener en cuenta estos dos últimos factores, la pérdida asciende a 1.860 millones, en comparación con el beneficio de 135 millones del año anterior.
Por su parte, el resultado después de impuestos y antes de partidas excepcionales también ha sido negativo con 556 millones, mientras que en 2019 había sido de 135 millones.
Asimismo, Walsh ha destacado que antes de la crisis contaban con un balance “sólido”. “Estamos tomando las medidas oportunas para proteger la tesorería, reducir y diferir la inversión y los costes operativos y asegurar financiación adicional para reforzar y mantener nuestra liquidez”, ha añadido. Antes de esta situación, IAG contaba con una liquidez de 10.000 millones.