Iberdrola ha iniciado acciones legales contra la paralización del proyecto eólico marino Vineyard Wind 1 en Estados Unidos, tras la orden emitida en diciembre por el Gobierno de Donald Trump. La compañía considera que la decisión vulnera la legislación vigente y afecta a un activo estratégico.
La demanda ha sido presentada por Vineyard Wind, sociedad participada por Avangrid, filial estadounidense de Iberdrola, y el grupo danés Copenhagen Infrastructure Partners. El consorcio advierte de daños irreparables para el proyecto y para las comunidades locales implicadas.
El escrito judicial solicita una orden de restricción temporal y la adopción de medidas cautelares, mientras la empresa mantiene contactos con la Oficina de Gestión de la Energía Oceánica y otras autoridades federales para resolver las objeciones planteadas.
Impacto en la eólica marina
El 22 de diciembre, el Ejecutivo estadounidense ordenó la suspensión del arrendamiento de cinco proyectos eólicos marinos en la costa este, entre ellos Vineyard Wind. El Departamento del Interior justificó la decisión por supuestos riesgos para la seguridad nacional, sin aportar detalles adicionales.
La medida fue interpretada por el sector como un obstáculo relevante para el desarrollo de las energías renovables en Estados Unidos, especialmente en el ámbito de la eólica marina, considerada clave en los planes de transición energética.
