Iberia ha registrado ante la Dirección General de Trabajo de la Comunidad de Madrid un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) voluntario que afectará a 996 trabajadores. La cifra representa el 9,4% de una plantilla total de 10.568 empleados y abre ahora un proceso de negociación con los sindicatos.
La aerolínea del grupo International Airlines Group (IAG) ha constituido ya la comisión negociadora con representantes de pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra. Las partes han fijado un calendario de reuniones para acordar las condiciones del plan de salidas.
El ajuste contempla 753 bajas en personal de tierra y 243 en plantilla de vuelo. En concreto, se prevén 305 salidas en mantenimiento, 243 en producción en tierra y 205 en áreas corporativas. En el colectivo de vuelo, la previsión apunta a 106 pilotos y 137 tripulantes de cabina de pasajeros (TCP).
Un ajuste compatible con el crecimiento
El expediente se plantea como un plan de bajas voluntarias que la plantilla venía reclamando desde hace años. Iberia lo presenta en paralelo a su Plan de Vuelo 2030, la hoja de ruta estratégica con la que la compañía busca modernizar perfiles profesionales y rejuvenecer parte de su estructura laboral.
La empresa defiende que el proceso no contradice sus planes de expansión. De hecho, el plan estratégico prevé la contratación de alrededor de 1.000 trabajadores al año, con el objetivo de acompañar el crecimiento de la producción aérea entre el 3% y el 5% anual.
Marco Sansavini,, el presidente de Iberia, ya adelantó en febrero que existía sintonía con los sindicatos para abordar el proceso. La dirección considera necesario adaptar perfiles profesionales y capacidades a la nueva etapa tecnológica y operativa del grupo.
Resultados récord y expansión
El anuncio del ERE llega tras un ejercicio especialmente sólido para la compañía. Iberia registró en 2025 un resultado operativo récord de 1.313 millones de euros y una rentabilidad del 16,2%, lo que supone 2,6 puntos más que el año anterior.
La empresa afronta además una etapa de fuerte inversión. El Plan de Vuelo 2030 contempla 6.000 millones de euros de inversión, de los que cerca del 70% se destinará a la adquisición y modernización de aeronaves.
El objetivo es ampliar la flota de largo radio desde 45 aviones actuales hasta 70 unidades, lo que permitiría a la aerolínea reducir distancia competitiva frente a Air France, Lufthansa o KLM.
Una plantilla con elevada edad media
Uno de los factores que explica el ajuste es la estructura demográfica de la plantilla. En Iberia, cuatro de cada diez empleados superan los 50 años y aproximadamente el 10% tiene más de 60.
Los pilotos pueden acceder a situaciones de reserva a partir de los 60 años, mientras que los tripulantes de cabina pueden hacerlo a los 62 años. La empresa también contempla fórmulas de cese remunerado o reducción de actividad en las etapas finales de la carrera profesional.
Antecedentes en la compañía
El sector recuerda aún el Plan de Transformación de 2012, cuando Iberia ejecutó un ajuste que supuso la salida de 3.141 trabajadores, frente a los 4.500 inicialmente planteados.
En aquel momento la empresa perdía cerca de un millón de euros al día y el proceso derivó en un marco de negociación para futuras desvinculaciones voluntarias.
El nuevo ERE se plantea en un contexto muy distinto: demanda aérea en crecimiento, expansión de rutas y una estrategia orientada a modernizar la compañía sin frenar su expansión.
