Las razones por las turbulencias en el mercado aéreo europeo no están del todo claras. Lo que si parecía hasta hace muy poco, que Lufthansa era un pilar de estabilidad en el sector, ha cambiado en muy poco tiempo por completo. Como tantas otras empresas alemanas de la vieja escuela, la aerolínea también se ve enfrentado un futuro muy inseguro. Algunos dicen que es la competencia en precios la que daña a una de las líneas áreas más grande de Europa, otros nombran el Brexit o Greta Thunberg como culpables. Pero es un hecho qué hay a pesar de una alta demanda, mucha confusión e inestabilidad en el sector, sea por guerras comerciales o por la lucha contra el cambio climático.
Y hay empresas que se adaptan mejor a situaciones que otros. Así, a diferencia de los competidores Lufthansa y Ryanair, la compañía matriz de Iberia, IAG, aumentó sus ganancias operativas en el segundo trimestre de este año. La razón fue una mayor demanda, pero también una mayor eficiencia como reporta la compañía. De abril a junio, el resultado operativo aumentó un 6,7% a 960 millones de euros, a pesar de los mayores gastos en combustible. Según IAG, las siglas para “International Consolidated Airlines” muestran de esta manera que su estrategia de un porfolio de varias marcas operando en varios países en forma de holding funciona mejor que otro tipo de organización.
LUFTHANSA EN LA TENDENCIA BAJISTA
Sin embargo, los alemanes han empezado el año muy mal. El grupo dice que debido a los precios más altos de combustible, su Ebit se ha reducido en la primera mitad del año un 60%. Hecho es que después de algunos “profit warnings” la compañía vive ya un año turbulento en bolsa. En doce meses ha perdido el 46% de su valor bursátil lo que presiona a CEO, Carsten Spohr, cada vez más.
Para muchos la causa del malestar es Eurowings, el sucesor de Germanwings. Para Lufthansa y la línea de bajo coste el primer trimestre de este año ya ha sido una catástrofe y en el segundo tampoco ha podido recuperar lo perdido y sigue en números rojos. En total, ha registrado 116 millones de euros en pérdidas durante los primeros seis meses de 2019. Incluso antes de la presentación de los resultados financieros, los analistas bajaron sus pulgares. El banco suizo Credit Suisse bajó su precio objetivo para Lufthansa de 21,78 a 16,24 euros. Pero hay que decir que el sector sufre en su conjunto y IAG también ha perdido el 40% de su valor bursátil en los últimos 12 meses.