Las importaciones de los países del G20 se estancaron en el segundo trimestre del año. La OCDE atribuye este resultado al desplome del 18,4% en Estados Unidos, consecuencia del efecto rebote tras las compras adelantadas en los tres primeros meses ante la incertidumbre sobre la política comercial de Donald Trump.
El contraste con las exportaciones es notable: en el conjunto del G20 crecieron un 2,6%, impulsadas también por el ascenso del 2,7% en Estados Unidos.
El retroceso de las importaciones estadounidenses entre abril y junio se explica principalmente por la caída de los productos industriales. En el primer trimestre, esas compras habían repuntado un 18,9% y alcanzaron un máximo histórico de 998.400 millones de dólares.
En comparación, los 814.500 millones del segundo trimestre se sitúan en línea con la serie histórica, donde solo en tres trimestres anteriores se había superado la barrera de los 800.000 millones.
La OCDE advierte que está por ver cómo se reflejarán en el comercio exterior las medidas proteccionistas adoptadas por la Administración Trump a partir de abril, como los nuevos aranceles acordados incluso con la Unión Europea. El segundo semestre será determinante para evaluar su alcance.
