La pandemia ha puesto en jaque a todo el sistema empresarial y, en especial, a sus dirigentes, quienes tienen que reaccionar ante esta situación y dar una respuesta ágil y contundente. A este desafío se suma el establecer cómo va a ser la vuelta a la «nueva normalidad» y cómo reactivar su negocio.
Adaptarse al nuevo contexto y convertir esta crisis, no solo en superviviencia, sino que incluso también en una oportunidad, son aspectos que funcionan bajo la palanca de un liderazgo fuerte, el cual sirve de catalizador para la toma de decisiones. Otro ingrediente para impulsar el cambio y la reactivación es contar con un propósito corporativo bien definido y compartido por todos.
Dicho propósito, en medio de una crisis, debe permanecer firme, ya que es «el punto donde la cabeza y el corazón se unen», como definen en un informe de la consultora Deloitte. Señalan que casi el 80% de los dirigentes creen que es fundamental para lograr el éxito de los negocios, pero alrededor de siete de cada diez afirmó que no lo utilizan como guía en la toma de decisiones: «Cuando las empresas se centran en un propósito auténtico, los empleados sienten que su trabajo tiene sentido, los clientes incrementan su fidelidad a las marcas y potencian su transformación».
Comunicar en entornos turbulentos
La incertidumbre se ha extendido hasta el último rincón del planeta, provocando ansiedad entre trabajadores, clientes, proveedores e inversores. Dar a conocer y reforzar una perspectiva clara de la situación actual, además de amplificar la cultura y la misión que guiarán a la compañía en los periodos más difíciles es clave para tranquilizar a los que les rodean.
La organización precisa dirigentes que miren hacia fuera para reunir la información necesaria para la toma de decisiones complejas que aborden las prioridades a corto plazo y preservar aquellas inversiones que no son esenciales para el funcionamiento de la compañía a largo plazo. Es decir, deben mantener la visión de futuro, anticipando nuevos modelos de negocio que puedan surgir y buscar la innovación que definirá a la compañía del mañana. En este sentido, la firma de asesoría de talento y liderazgo, Russell Reynolds Associates, se refiere a los líderes como aquellos que «se abren paso entre el desorden de datos y opiniones contradictorias, identificando las áreas que necesitan atención y asignando los recursos en consecuencia».