Todo empezó con una escena cotidiana: una cocina llena de cápsulas usadas tras varios cafés. Ese gesto repetido encendió la pregunta clave: ¿y si el café diario no generara residuos?
Así nació Incapto, impulsada por Francesc Font, Beatriz Mesas y Joaquim Mach, con la idea de replantear la forma en que consumimos una de las bebidas más universales.
La idea es simple, pero contundente. Incapto elimina las cápsulas y apuesta por café en grano de calidad, acompañado de máquinas superautomáticas y un modelo de suscripción. El usuario recibe café fresco en casa y lo prepara sin generar residuos innecesarios. La propuesta combina sostenibilidad, comodidad y control sobre el producto.
Cambiando hábitos
El salto llegó cuando sus fundadores entendieron que no bastaba con vender café. Había que cambiar el hábito de consumo.
Font, Mesas y Mach apostaron por un modelo directo al consumidor, apoyado en ecommerce y suscripción, que les permitió educar al cliente y construir una relación más cercana. No fue inmediato: implicaba romper con años de dependencia de sistemas cerrados como las cápsulas.
Con el tiempo, la tracción empezó a ser evidente. La compañía acaba de cerrar una ronda de 10 millones de euros para acelerar su crecimiento y consolidar su presencia en Europa. Su modelo ha demostrado ser escalable, con una base creciente de clientes que priorizan sostenibilidad sin renunciar a la experiencia.
Apuesta por la sostenibilidad
Pero Incapto no solo vende café. Plantea un cambio cultural en el consumo doméstico. Reduce residuos, apuesta por producto natural y promueve una relación más consciente con lo que bebemos cada día. En un contexto donde la sostenibilidad ya no es opcional, su propuesta conecta con una generación que exige coherencia.
El futuro pasa por salir de España. La startup ya trabaja en su expansión internacional, con Europa como primer destino natural. Su reto ahora es replicar el modelo en mercados donde el café también forma parte del ritual diario, pero donde el impacto ambiental empieza a pesar en la decisión de compra.
En palabras de sus fundadores, el objetivo es claro: «hacer del café en grano el estándar». No buscan reinventar el café, sino devolverlo a su esencia, eliminando lo que sobra. Porque a veces innovar no es añadir, sino quitar.