Lo explicaba el efecto mariposa: el batir de alas de este pequeño lepidóptero en un extremo del mundo puede provocar un terremoto en el contrario. Sin llegar a tales magnitudes, un pequeño incendio en una subestación eléctrica del aeropuerto ha provocado un caos en el espacio aéreo europeo. Y, de paso, un descalabro en las bolsas del continente.
No han sido las cenizas de un volcán, ni una gran inclemencia meteorológica. El fuego originado en una subestación del oeste de Londres ha provocado un corte de energía en el aeropuerto. Esta circunstancia ha obligado a cerrar Heathrow durante todo el viernes y a cancelar 1.350 vuelos.
Como consecuencia, las principales aerolíneas y algunos de los grandes operadores del sector turístico han visto como sus acciones descendían en caída libre en las diversas bolsas europeas. La más perjudicada ha sido IAG que ha llegado a perder hasta un 4% de su valor.
Al cierre de esta edición el conglomerado, que agrupa a British Airways, Iberia, Air Lingus y Vueling, había moderado ligeramente sus pérdidas hasta un 2,65%. Cabe recordar que la sede operativa de IAG está en el citado aeropuerto.
Air France-KLM ha estado fluctuando durante la jornada en torno a pérdidas del 3% mientras que las de Lufthansa han llegado a caer un 2,7%. Fuera de Europa, a la apertura de Wall Street, la aerolínea estadounidense Delta también sufría los coletazos del incendio y abrió con un descenso de casi un 1% respecto al cierre del jueves.
