En concreto, el Reserve Bank of India (RBI por sus siglas en inglés) ha situado el precio del dinero en el 6,75%, desde el 7,25% previo y frente al 7% que esperaba el mercado. Desde que comenzara el año, el recorte total asciende a 1,25 puntos porcentuales que se ha repartido en tres rebajas anteriores de 0,25 puntos porcentuales y de 0,50 puntos porcentuales la última.
El gobernador del RBI, Raghuram Rajan, ha explicado esta mayor reducción en la débil inflación, que probablemente se sitúe en el 5,8%, por debajo del objetivo del 6%. Los precios marcaron un mínimo de nueve meses en agosto, ha destacado, y "a pesar de la escasez derivada de los monzones y la desigual distribución de las lluvias estacionales, las presiones inflacionarias de los alimentos han sido contenidas por las políticas de gestión de la oferta del Gobierno".
Asimismo, ha señalado que el objetivo es impulsar el crecimiento, al tiempo que recortaba las previsiones para el año fiscal, que acaba en marzo de 2016, hasta el 7,4%, desde el 7,6% previo.
"Desde nuestra última revisión, se han cumplido la mayor parte de las condiciones para una política más acomodaticia", ha señalado, advirtiendo que la actividad continúa siendo débil.
Por otra parte, la autoridad monetaria ha anunciado un aumento gradual de la inversión permitida en bonos indios a los gestores de carteras extranjeros.