Inditex es la empresa más grande del Ibex 35, lo sigue siendo a pesar de que este año está siendo una de las peores en cuanto a comportamiento. A pesar de todo, su capitalización está en los 67.000 millones, una cifra que le sirve para mantenerse por encima de Iberdrola y seguir siendo la ‘reina’ del selectivo español. Sin embargo, en lo que va de curso, la compañía gallega ha perdido más de un 21% – ha llegado a estar un -30% – y se mete en el grupo de las peores empresas del año en cuanto a comportamiento en bolsa.
Ahora, con la vista puesta en los resultados de su segundo trimestre fiscal, que va de mayo a julio, la exceptiva con respecto a la compañía parece haber cambiado. Así, el consenso de mercado espera que los ingresos se eleven hasta los 7.850 millones de euros, lo cual supondría un 14% más que en el año previo a la pandemia. Mientras que, también se espera que la empresa obtenga un beneficio neto de 1.000 millones de euros, una cifra que también se situaría en un 24% más que en 2019 y en 18% más que en 2021.
¿Qué le ha llevado hasta aquí?
La pregunta es todavía más transcendental teniendo en cuenta los resultados que la compañía obtuvo en su primer trimestre fiscal, que supusieron un espaldarazo momentáneo. Los resultados del pasado trimestre, publicados el 8 de junio, marcaron un punto de inflexión tras batir récord de ventas (6.742 +36%) y beneficios (1.917 +55%).
Son muchos los factores, principalmente externos, que han puesto presión sobre la compañía. En primer lugar, ha sido una de las más afectadas del Ibex por la guerra de Ucrania. La empresa se vio obligada a cerrar todas sus tiendas en Rusia, que suponían un 8,5% del Ebitda.
