Las empresas alemanas han intensificado los recortes de personal, con el sector automovilístico como principal afectado. En los últimos doce meses, las compañías del motor redujeron 51.500 empleos, el 7% de todos los puestos del sector, según un estudio de la consultora EY.
Klaus Wohlrabe, director de encuestas del Instituto Ifo, señaló que «el mercado laboral está todavía estancado en la crisis». El barómetro de empleo cayó en agosto hasta 93,8 puntos, desde los 94 de julio.
El número de trabajadores de la industria alemana se situaba a finales de junio en 5,4 millones, lo que supone 114.000 empleos menos que un año antes (-2,1%). Desde 2019, la industria ha perdido 245.000 puestos de trabajo, un 4,3% del total.
Aunque la construcción mantiene estables sus plantillas y el turismo contrata personal, los proveedores de servicios y el comercio siguen reduciendo empleo. El sector de la temporalidad laboral sufre una fuerte caída de la demanda.
PIB en retroceso y falta de confianza
La contracción del PIB alemán en el segundo trimestre (-0,3%) refleja la debilidad de la producción industrial. El Bundesbank prevé un estancamiento en el tercer trimestre, prolongando un escenario de recesión que se arrastra desde 2023.
