Unos 13,9 millones de personas se convirtieron en nuevos desplazados por los conflictos o a la persecución en 2014, según las cifras del Observatorio sobre el Desplazamiento Interno (IDMC) del Consejo Noruego de Refugiados. Entre ellos había 11 millones de nuevos desplazados dentro de las fronteras de su propio país, la cifra más alta nunca registrada, tal y como comenta ACNUR. Los otros 2,9 millones de personas eran nuevos refugiados.
La organización también destaca que el desplazamiento forzado global ha experimentado un crecimiento acelerado en 2014, alcanzando una vez más niveles sin precedentes. Por ello, se espera que las cifras globales durante este año se incrementen considerablemente.
Para Antonio Guterres, alto comisionado de la ONU para los refugiados, destacaba que "estamos siendo testigos de un cambio paradigmático, una caída descontrolada hacia una era en la que la dimensión del desplazamiento forzado, así como la respuesta necesaria, ahora eclipsa totalmente cuanto habíamos visto hasta ahora".
Esos desplazamientos forzosos se dan como consecuencia "de la persecución, los conflictos, la violencia generalizada o las violaciones de derechos humanos", según ACNUR. Buena prueba de ello son las desoladoras imágenes que nos han llegado durante esta semana, en la que decenas de refugiados sirios han perdido la vida intentando cruzar la frontera hacia Europa.
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