La distribución de materiales es un sector vital para la economía, especialmente en la construcción y la manufactura y al igual que sucede en tantos otros sectores, la distribución sea B2B o B2C, está experimentando profundos cambios para adaptarse a los requerimientos de un nuevo cliente más exigente que nunca, logrando así ventajas competitivas en un entorno de enorme competencia.
Cuando pensamos en innovación, solemos asociarla a lanzamientos de revolucionarios nuevos productos o a complejos desarrollos tecnológicos de la mano de fabricantes y grandes marcas, pero un análisis detallado nos demuestra que no es necesariamente así y que desde los almacenes de distribución y retailers de productos tan diversos como los materiales de construcción, material eléctrico, material de clima y fontanería o componentes industriales, se están produciendo constantes innovaciones que mejoran el servicio, exploran nuevos canales de comunicación y transacción y mejoran la eficiencia, la sostenibilidad y la experiencia del cliente.
Veamos algunos ejemplos.
La multinacional alemana Würth especialista en la venta de productos de montaje y fijación, que destaca por su amplia red de distribución en España, ha lanzado como complemento a su red de autoservicios sus dos primeros autoservicios móviles. En esencia un establecimiento móvil con más de 1.500 referencias creado sobre una estructura tipo container que facilita su traslado y permite una instalación completa en muy poco tiempo en su ubicación temporal. De este modo pretenden llegar a cualquier rincón de España donde no tienen establecimientos físicos permanentes, o a las proximidades de obras o de clientes de referencia en momentos puntuales.
También tenemos a la compañía francesa Leroy Merlin, que ha lanzado recientemente su nuevo servicio de alquiler de maquinaria y herramienta, favoreciendo así las necesidades de los clientes de utilizar determinados productos de manera puntual e impulsando el alquiler como alternativa responsable en cuanto a sostenibilidad.