En un pequeño laboratorio, Marcos Aguayo, Eric Diez y Raúl Reyes empezaron a trabajar con una idea poco convencional: aprovechar insectos para producir proteína. Lo que parecía marginal se convirtió en una oportunidad real.
La idea tomó forma con un enfoque claro: utilizar insectos para generar proteína alternativa de alto valor. Así nació Insectius.
Pero fueron más allá. Insectius diseñó un modelo circular en el que los insectos se alimentan de subproductos agrícolas. Así, lo que antes era residuo se transforma en recurso.
En busca de financiación
El salto de concepto a empresa no fue inmediato. El equipo tuvo que validar su tecnología, optimizar procesos y enfrentarse a barreras regulatorias y culturales. Comer insectos no es aún una práctica extendida en Europa. Pero la startup entendió que el cambio empieza en la industria, no solo en el consumidor final.
Con el tiempo, llegaron los primeros hitos. Insectius desarrolló granjas portátiles capaces de producir proteína, aceite y biofertilizantes de forma eficiente. Este modelo modular permite escalar sin necesidad de grandes infraestructuras. La flexibilidad se convirtió en su ventaja competitiva.
La consolidación llegó también en forma de inversión. La startup captó financiación inicial —incluyendo una ronda de 200.000 euros— que permitió acelerar su desarrollo tecnológico y ampliar su capacidad productiva. Poco después cerraron una nueva ronda de un millón de euros.
Además, son finalistas de 4º edición del programa AgroBank Tech Digital INNovation, una incubadora de startups enfocadas en todo los sectores agro, impulsada por CaixaBank y el Ministerio de Agricultura.
Pero más allá de cifras, el impacto define su propósito. Insectius no solo produce proteína; reduce residuos, optimiza recursos y contribuye a un sistema alimentario más sostenible. En un contexto de crisis climática y presión sobre la agricultura, su modelo ofrece una alternativa tangible. No se trata solo de innovar, sino de transformar.
El futuro, según sus fundadores, pasa por integrar este tipo de soluciones en la cadena alimentaria global. Y mientras el mercado evoluciona, Insectius sigue avanzando, demostrando que a veces las grandes revoluciones empiezan en los lugares más pequeños.