Tras la batería de medidas tributarias anunciadas ayer por la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, se suceden las declaraciones de distintos colectivos y agrupaciones políticas.
La Asociación de Inspectores de Hacienda (IHE) critica el oportunismo de la medida: “No es apropiado el uso del sistema fiscal con fines electorales. Las rebajas o subidas de impuestos se deben realizar en función de las necesidades del gasto público, adaptado a las necesidades del país.” Sin embargo, este colectivo valora: “Nos parece positivo que se bajen impuestos a aquellas rentas más bajas y se exija más a los que más tienen, por establecerlo así nuestra constitución, que ordena el diseño de un sistema tributario progresivo y basado en la capacidad económica de los contribuyentes.”
En relación con el nuevo tributo a las grandes fortunas, desde la Asociación puntualizan que "debe evitar reproducir los problemas que tiene el impuesto sobre el patrimonio, y no ser tan vulnerable a su elusión mediante una sencilla planificación fiscal, que provoca que los que más tienen no paguen, y termine soportándolo un sector de la clase media, que no tiene dimensión suficiente para crear una estructura societaria que eluda la tributación."
Los inspectores añaden que, a su parecer, “el nuevo impuesto a la solidaridad no debería ser un impuesto coexistente con el del patrimonio, y que debería refundirse en un único impuesto, permanente, y con una gestión estatal, para garantizar la eficiencia en su gestión y control.”
La IHE también apunta a uno de los factores de riesgo devenidos ante la avalancha de modificaciones tributarias: “Si bien razones de coyuntura económica pueden hacer necesarias adaptaciones de algunas figuras tributarias para rebajar la carga tributaria a personas de bajas rentas y a empresas, nos preocupa también los constantes cambios en la fiscalidad, que generan incertidumbre y alejan a los inversores de nuestro país. Tras dos grandes informes de reforma del sistema tributario, España tiene la necesidad de una reforma en profundidad, y no de parches de corte electoralista.”