Los zetas son una generación de suscripciones. No por filiación al pago recurrente, sino por cómo entiende el acceso, la propiedad y el valor. Detrás de su pensamiento se encierra una cultura de activar servicios, con los que entrar y salir en libertad.
Los millennials, sin embargo, conservan, en mayor medida, una lógica de compra tradicional: CDs, DVDs, licencias de software o videojuegos forman parte de una cultura donde la adquisición del producto constituía la norma.
En redes sociales como Twitter (X), una parte de esta generación profesional ha comenzado a cuestionar el modelo de suscripción dominante, impulsando alternativas de software libre y aplicaciones sin pago recurrente frente a las grandes plataformas comerciales.

De este debate surge el movimiento conocido como «En lugar de», que promueve alternativas sin coste —o con modelos más flexibles— para el consumo de música, contenidos audiovisuales y herramientas ofimáticas.
Esta corriente convive con una realidad empresarial clara: las compañías han transitado progresivamente de la compra de licencias al pago por servicio, como ocurre con soluciones de productividad, audivisual o diseño.

