Intel perdió 267 millones de dólares en 2025, lo que supone una reducción del 98% frente a las pérdidas de 18.756 millones registradas en el ejercicio anterior, según los resultados publicados al cierre de Wall Street.
La compañía redujo su facturación anual en menos del 1%, hasta 52.853 millones de dólares, en un ejercicio marcado por una elevada volatilidad operativa y por el impacto de la reestructuración de su negocio industrial.
Intel logró un tercer trimestre inusualmente rentable, impulsado por inversiones del Gobierno de Estados Unidos y de grupos como Nvidia y SoftBank, aunque volvió a los números rojos en el tramo final del año.
Un cuarto trimestre bajo presión
En el cuarto trimestre, el más observado por los mercados, Intel perdió 591 millones de dólares, más de cuatro veces lo registrado en el mismo periodo de 2024, con ingresos de 13.674 millones, un 4% menos interanual.
Pese a las pérdidas, David Zinsner, el director financiero, destacó que el trimestre superó las expectativas en ingresos, márgenes brutos y beneficio por acción, en un contexto de escasez de suministro en toda la industria.
