Intel ha presentado sus resultados del primer trimestre del año en el que ha registrado unas pérdidas de 821 millones de dólares. Esta cifra supone un aumento del 115% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La compañía también ha decidido ajustar sus previsiones anuales, citando la incertidumbre macroeconómica a nivel global. La facturación de la tecnológica llegó a los 12.667 millones de dólares, una caída del 0,4% frente al año anterior. No obstante, esta cifra es mejor que la prevista por los analistas.
En el sector de la computación, que abarca tecnología para PC y portátiles, se generaron 7.600 millones de dólares, lo que representa un descenso del 8% en comparación interanual.
Por otro lado, el segmento de centros de datos de inteligencia artificial, donde Intel compite con Nvidia, vio un incremento en sus ingresos, alcanzando 4.100 millones de dólares, un 8% más que en 2024. También, Intel Foundry, su modelo de fabricación de chips, registró ingresos de 4.700 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 7%.
Estos resultados marcan el inicio del mandato de Lip-Bu Tan, el nuevo CEO tras la salida de Pat Gelsinger, quien dejó el puesto bajo la presión de inversores y miembros de la junta. «Estoy tomando medidas rápidas para lograr una eficiencia operativa mientras damos a nuestros ingenieros la capacidad de crear grandes productos», ha asegurado Tan.
