Intel registró 4.100 millones de dólares de beneficio en el tercer trimestre, marcando su vuelta a la rentabilidad tras un año y medio. El repunte se apoya en las inversiones del Gobierno de EE.UU., Nvidia y Softbank, así como en la demanda creciente de productos de inteligencia artificial (IA).
El consejero delegado, Lip-Bu Tan, señaló que los resultados reflejan una mejora operativa significativa, impulsada por los microprocesadores x86 y los servicios de fundición.
En total, la compañía facturó 13.700 millones de dólares, un 3% más interanual, con especial crecimiento en el área de computación, que alcanzó los 8.500 millones de dólares.
Impacto del Gobierno
Los servicios de fundición generaron 4.200 millones (un 2% menos), mientras que la división de centros de datos e IA aportó 4.100 millones, un descenso del 1%. Intel subrayó el impacto del acuerdo con el Gobierno estadounidense, que adquirió un 10% de su capital, aportando ya 5.700 millones de los 8.900 millones prometidos.
La empresa también destacó el acuerdo con Nvidia, valorado en 5.000 millones, y la colaboración con Softbank, que incluye 2.000 millones en inversiones para la fabricación de chips en EE.UU.
