La inteligencia artificial ya no vive solo en chats o pantallas. Ahora entra en la cocina para decidir qué comer, cómo prepararlo e incluso cocinarlo por nosotros. De las apps que sugieren recetas en segundos a los robots que remueven salsas con precisión quirúrgica, el cambio ya está en marcha.
Las apps inteligentes son la puerta de entrada más sencilla. Con «CookAI», basta escribir los ingredientes que tienes o incluso sacarles una foto para recibir recetas adaptadas a tu tiempo, nivel y dieta.
Otra alternativa, «CookingAI», también en Android, prioriza reducir el desperdicio y planificar menús semanales. Son como tener un mini chef digital en el bolsillo, ideal para quien improvisa cenas con lo que queda en la nevera.
El siguiente nivel lo dan los robots de cocina autónomos. La británica Moley Robotics ha creado una cocina robótica equipada con brazos articulados que replican cada paso de chefs profesionales.
Puede ejecutar más de 5.000 recetas y hasta limpiar después, pero su precio ronda los 40.000 libras. Es decir, más para hoteles o restaurantes que para un piso compartido.
