A pesar de que las estimaciones no son exactas, calcular el potencial de crecimiento a largo plazo de la economía global es importante para nuestros análisis, valoración y selección de empresas.
Después de un detallado análisis de las fortalezas y debilidades de una empresa, utilizamos tres escenarios para determinar las expectativas más plausibles de ingresos, beneficios y flujo de caja en cinco años. Se hace una hipótesis de valoración realista para cada escenario, basada en los actuales tipos de interés global sin riesgo del 0,5% (promedio de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. y del gobierno alemán) y una prima de riesgo adecuada. Dado el muy bajo nivel de tipos de interés y el riesgo latente para la economía global, se requiere una prima de riesgo relativamente superior que, naturalmente, varía de una empresa a otra.
Es importante que las empresas tengan ventajas competitivas reflejadas generalmente en los correspondientes altos márgenes de beneficio. Esta ventaja debe ser sostenible, es decir, la empresa contar con una defensa económica que la proteja contra los competidores actuales y nuevos competidores, así como los sustitutos.
Mayor ventaja competitiva, mayor valor
Cuanto mayor sea la ventaja competitiva de una empresa, y mayor sea su defensa económica, mayor será su potencial de creación de valor. Si las condiciones se alteran, por ejemplo, debido a un cambio en la demanda de los clientes o en los costes de producción resultantes del debate climático, también deben revisarse los efectos sobre el modelo de negocio, la ventaja competitiva y la defensa económica. Por lo tanto, la rentabilidad sostenible también incluye la sostenibilidad ambiental y social, ya que, si una empresa se queda atrás en alguna de estas áreas, existe el riesgo de que su posición competitiva y rentabilidad también puedan sufrir. Los productores de carbón y petróleo se ven amenazados por el cambio climático debido a los efectos en la atmósfera, y los bancos se ven amenazados por los efectos del entorno de los tipos de interés y la posible irrupción por parte de las conocidas fintech, que están atacando el modelo de negocio bancario tradicional de varias maneras.