La renta fija atraviesa un momento complejo debido a las políticas de los bancos centrales, que han ido lastrando su rentabilidad. Pero, además este año cuentan con la incertidumbre del endurecimiento monetario de la Reserva Federal y de otros organismos centrales como el Banco de Inglaterra. El BCE, por su parte, todavía no se plantea subir los tipos para este año. “En los últimos meses, los mercados de crédito han experimentado una creciente volatilidad, con una importante ampliación de los spreads en noviembre y enero por el temor a una Fed cada vez más dura. Sin embargo, también hay incertidumbres que pesan sobre las perspectivas del crédito”, comenta Tatjana Greil-Castro, Portfolio Manager, de la gestora de fondos Muzinich & Co.
¿Qué bonos pueden ser atractivos?
Los bonos ligados a la inflación o TIPS podrían ser una buena alternativa para los inversores conservadores. El motivo no es otro que la propia esencia de este tipo de activo, que protege contra la inflación, ahora en record de los últimos 40 años. “Dado que la inflación es una de las principales preocupaciones de la mayoría de los inversores, no es de extrañar que muchos hayan buscado formas de proteger sus carteras de la subida de precios. Por su diseño, los TIPS proporcionan la cobertura más directa frente a la inflación, ya que, tanto los principales como los cupones se ajustan regularmente a la inflación anual”, asegura Kristjan Mee, estratega de Schroders.
El experto comenta que, además, el mercado de TIPS ha dado una rentabilidad del 16% durante este periodo, la mayor parte de este aumento ha sido impulsado por nuevas entradas de inversores. Los activos netos del mayor ETF de TIPS han aumentado por sí solos hasta los 37.000 millones de dólares, lo que lo convierte en el séptimo mayor ETF de bonos estadounidenses.
Por otro lado, los bonos corporativos tanto de mercados emergentes como de los mercados desarrollados también parecen una buena opción de cara a este 2022. “A no ser que se produzca una grave desaceleración mundial o que la inflación se dispare de forma persistente, la situación actual de nuestras previsiones debería ser favorable para los bonos corporativos de los mercados desarrollados y de carry trade, ya que es probable que la volatilidad de los diferenciales siga siendo moderada, sobre todo porque los inversores siguen lidiando con rendimientos reales negativos”, advierte Mondher Bettaieb-Loriot, gestor de renta fija de Vontobel AM.
En cuanto a los bonos corporativos emergentes, no hay que olvidar que desde 2010 tienen un sólido rendimiento absoluto con una rentabilidad anualizada del +5,8 %. Lo mismo ocurre con los títulos con grado de inversión (IG; “investment grade”), que registran una rentabilidad anualizada del +5,4 % (en USD, JP Morgan CEMBI Broad Diversified (31.12.2021)).