Guillaume Lasserre, Chief Investment Officer de Lyxor Asset Management, ha comentado esta semana que, para construir una cartera en estos momentos, la mejor opción es “contemplar todos los escenarios extremos”. “Hemos vividos momentos de altísima volatilidad, los mercados de valores europeos han caído un 35% y los estadounidenses un 34%”, señala. Además, la renta fija está sufriendo un aumento fuerte en el riesgo de impagos en los bonos corporativos.
Por ello, Lasserre comenta que lo mejor para estos momentos es mantener “un enfoque dinámico y sistemático de la gestión de riesgos”. El experto señala la importancia de contar con activos líquidos para poder cerrar esas posiciones en caso de que el mercado se vaya a una posición todavía más bajista. Además, destaca lo fundamental que se vuelve la diversificación en estos casos.
Las acciones, ETFs y fondos de inversión en acciones parecen poco atractivos, aunque hay excepciones. “Estamos a las puertas de una severa recesión mundial (no hay un país que se vaya a librar) que afectará al consumo a nivel global. Esto podría estar ya incorporado en los precios, pero no del todo en mi opinión. El S&P 500 está a tan sólo un 20% de sus máximos del pasado mes de febrero. Los mercados bajistas suelen durar tiempo, no un par de meses. Puedo estar equivocado y sería el mercado bajista más corto de la historia”, señala Fernando Luque, analista de Morningstar.
¿ETFs inversos?
En un mercado bajista, los ETFs inversos ofrecen una rentabilidad opuesta a la del índice de referencia. Esto significa que, si el S&P 500 pierde un 1%, el ETF gana un 1%. “Uno también puede pensar que, si uno tiene una cartera de valores europeos y quiere proteger esa cartera con una posible caída de los mercados, un ETF inverso sobre un índice que engloba a esos valores podría servir (habría que ver, en todo caso, el grado de replicación de la cartera respecto al índice)”, comenta Luque.