Uno de los términos más utilizados al referirse a la crisis actual originada por la irrupción del Covid-19 es el de disrupción. La coyuntura sobrevenida desde marzo ha propiciado cambios y ha acelerado tendencias que ya se vislumbraban y muchos comparan el escenario con el vivido en 2008 en el momento del origen del Bitcoin, la criptomoneda más reconocida. Entonces, la economía que conocíamos colapsó con la caída de Lehman Brothers y, cinco semanas después, veía la luz esta criptomoneda. Ahora, ante la crisis actual propiciada por el shock económico que ha supuesto parar las economías en aras de intentar acotar la expansión del coronavirus, muchos vuelven la mirada hacia las criptodivisas.
¿Papel de refugio?
La incertidumbre es enemiga de cualquier activo y las criptomonedas también la han sufrido en los últimos meses en los momentos de tensión. Y eso que se suelen ver como activos decorrelaconados que pueden dar apoyo en una cartera diversificada. De hecho, Pablo Gil, jefe de estrategia de XTB para España, tendría de manera residual un porcentaje pequeño invertido en criptomonedas, al igual que en oro. “Los dos pueden ayudar a cubrir el riesgo que se pueda derivar de las medidas de estímulo de gobiernos y bancos centrales”, explica.
Junto a ello, se insiste en la idea de que las criptomonedas pueden desempeñar el papel de refugio. Lo tiene claro Javier Pastor, director comercial de bit2me, entidad especializada en compraventa de criptomonedas. Cree que la crisis actual subrayará el carácter de activo refugio, en concreto, del bitcoin, aunque reconoce que esta criptodivisa “aún no es entendida por las masas”. “Los factores que van a ayudar al alza en el medio y largo plazo son principalmente la reducción de la oferta disponible de Bitcoin, una mayor información y facilidad de uso y acceso a la tecnología y la necesidad de refugio ante regímenes autoritarios y políticas monetarias que lleven a muchas monedas fiduciarias a perder su valor”, asegura.
Y desde eToro subrayan que “tradicionalmente, una política monetaria más acomodaticia hace que todos los activos suban, incluidas las criptomonedas. Sin embargo, las criptomonedas son algo diferentes del resto de activos, porque tienen arraigada en su naturaleza la capacidad de actuar como valor refugio ante los bancos centrales y el dinero oficial”.