La pasada semana, Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, visitó Taiwán creando un conflicto con China. El país presidido por Xi Jinping mantiene pretensiones de reunificar el archipiélago y ponerlo bajo su control. Sin embargo, Taiwán sigue defendiendo su soberanía, algo que Estados Unidos apoya con actos y con palabras. Esto no es algo nuevo, pero la visita de un cargo tan importante – Pelosi es la número 3 – a la isla sí lo es y ha hecho que China se haya sentido amenazada y atacada.
Y es que el ministro de Exteriores de China, Wang Yi, ha acusado a Estados Unidos de cometer tres importantes errores. El primero de ellos, según Yi, es “haber violado la soberanía china”, ya que consideran Taiwán parte de su territorio. El segundo error para los chinos es que, de esta manera, el país americano apoya la independencia de Taiwán. Por último, el ministro acusa a Pelosi de “socavar deliberadamente la paz en el estrecho de Taiwán”. Además, también han acusado a los Estados Unidos de querer aumentar su presencia militar en la isla.
¿Y ahora qué pasará entre Estados Unidos y China?
Lo cierto es que, por el momento, China ha efectuado maniobras militares próximas a Taiwán dejando rodeada la isla. Algo que Tsai Ing-wen, presidenta del país, ha dicho que están “preparados para responder” si la tensión sigue aumentando.
El experto, Homin Lee, Estratega Macro para Asia de Lombard Odier, señala tres posibles escenarios que podrían sucederse a raíz de la visita de Pelosi a este país, que china quiere anexionarse al considerarlo territorio suyo.
“Escenario A (el más probable): un ejercicio militar puntual de 1 a 2 años de duración en torno a Taiwán, que provocaría interrupciones intermitentes de los flujos comerciales a través del Estrecho de Taiwán y de las aguas y espacios aéreos de las inmediaciones, sin que se produjera ningún enfrentamiento militar directo importante entre China y Taiwán o entre China y Estados Unidos”, explica Lee.