El BCE y su presidente, Mario Draghi, fueron los principales protagonistas del mercado de valores de este jueves. La sesión en las bolsas europeas se inició a la baja ante la actitud prudente que adoptaron muchos inversores a la espera de escuchar a Draghi en la tradicional rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo de Gobierno del BCE. No obstante, poco a poco, y ante las expectativas de que el BCE se mostrara abierto a adoptar nuevas medidas no convencionales para luchar contra el riesgo de deflación en Europa, estas bolsas se giraron al alza -hubo rumores que se propagaron rápidamente por los mercados sobre posibles nuevas actuaciones por parte de la máxima autoridad monetaria de la Zona Euro-.
Estas alzas se intensificaron tras la lectura por parte de Draghi del comunicado elaborado y firmado de forma "unánime" por todo el Consejo de Gobierno del BCE, en el que se dejaba clara la intención de la autoridad monetaria de la región de adoptar nuevas medidas de tipo no convencional de ser necesario. Este "ser necesario" fue puntualizado posteriormente por el presidente del BCE, que quiso dejar claro que la institución que preside actuará nuevamente si las medidas que ha adoptado hasta el momento no funcionan -él se mostró optimista al respecto- y/o si se deterioran aún más las expectativas de inflación o de crecimiento de la región.
Además, Draghi, en una clara declaración de intenciones ante las supuestas desavenencias surgidas en el seno del Consejo de Gobierno por su liderazgo y por su forma de comunicar -la agencia Reuters, citando varias fuentes anónimas, había destacado el malestar de algunos miembros por el hecho de que Draghi hubiera cuantificado el volumen aproximado del balances del BCE que estaban dispuestos a alcanzar-, dijo explícitamente que el objetivo para el balance de la institución sería el que alcanzó a finales de marzo de 2012, tras la implementación de la primera LTRO. Además, y en otro claro enfrentamiento con parte de la prensa económica, demostró que el riesgo de solvencia que está adoptando el BCE al adquirir bonos garantizados en los mercados secundarios es mínimo, dado el bajísimo porcentaje de impago que tienen estos activos. Para ello Draghi leyó una nota de la agencia de clasificación crediticia Fitch, que confirmaba su posición.
Como ya señalaron los analistas de Link Securities, la reacción inmediata de las bolsas europeas a la intervención de Draghi fue muy positiva, ya que el tono adoptado tanto en el comunicado del Consejo de Gobierno como en la intervención de su presidente fue claramente favorable a la adopción de nuevas medidas, siempre que sean necesarias. El euro, por su parte, se depreció, alcanzando su nivel más bajo en dos años.
A última hora de la sesión, las noticias que llegaron sobre un incremento de la tensión en Ucrania, en la que la actual tregua parece cada vez más precaria, hicieron que las bolsas europeas se giraran a la baja, con el sector bancario liderando, un día más, las caídas. Al cierre la mayoría de los principales índices de la región terminaron en positivo con excepciones como la del Ibex-35 o el FTSE Mib italiano, en los que el mal comportamiento del sector bancario, que mantiene un elevado peso relativo en los mismos, les llevó a cerrar con ligeras caídas.