La depresión y la ansiedad a nivel mundial cuestan a la economía cerca de un trillón de dólares cada año en pérdidas de productividad, según Forbes. Y esto no es todo. Si se pone el foco en España, las cifras no son alentadoras. Con unos niveles próximos al 60%, es el país europeo con más estrés laboral, con casi diez puntos más que la media del continente. ¿Continuamos incrementando estos porcentajes o ponemos remedio a este problema?
Contar con la posibilidad de teletrabajar o tener un horario flexible son algunos beneficios que las empresas están incluyendo en sus organizaciones para mejorar las condiciones de los empleados hasta el punto de que la introducción de medidas como estas haya terminado desembocando en la necesidad de crear un “departamento de felicidad”.
Muy concienciado de la importancia del bienestar laboral está Alberto Martínez, Vicepresidente de RRHH de Schneider Electric. Destaca a DIRIGENTES que la principal razón es el “cambio en los hábitos de trabajo” que ha vivido desde que empezaron hace diez años con una política de teletrabajo. Pese a que cada vez más empresas lo incorporan, España se encuentra a la cola, ya que según un estudio de Infojobs solo 2 de cada 10 empleados pueden ejercer su actividad en modo de teletrabajo.
Bien es cierto que medidas como el teletrabajo son positivas, no obstante, “nos encontramos en un entorno cada vez más conectado, en el que la desconexión cuesta más y esto puede generar situaciones de estrés no deseadas”, añade. Es por ello que cada vez es más importante fomentar el bienestar mental, físico, social y laboral para que las personas que integran las plantillas puedan conciliar adecuadamente su vida personal con la laboral.