Glen Finegan, director de renta variable de mercados emergentes de Henderson, considera que el sector bancario en esta clase de activos actualmente brinda a los inversores interesantes oportunidades de inversión a largo plazo. Asimismo, explica los tipos de bancos en los que se fija en estos momentos y las áreas que conviene evitar.
Las acciones de muchos bancos radicados en el universo de mercados emergentes arrojaron malos resultados en 2015. El elevado apalancamiento que presenta el balance financiero de los bancos, unido al mayor riesgo de incurrir en préstamos fallidos en periodos de tensiones económicas, convierte a este sector en un área problemática para los inversores que prefieren dormir bien por las noches.
Normas de participación
Aplicamos algunas normas sencillas a la hora de buscar bancos que cumplan nuestros criterios de calidad. Nos decantamos por el control privado frente al estatal. También buscamos bancos que operen con fórmulas de ahorro y préstamo relativamente sencillas pero que tengan margen para crecer mediante una mayor penetración de sus productos y servicios. Las operaciones de negociación complejas constituyen una señal de aviso. Nos gusta que el coeficiente de préstamos / depósitos sea bajo y preferimos los bancos que generan beneficios a partir de operaciones que rentabilicen de manera razonable sus activos, en vez de mediante un apalancamiento excesivo para impulsar la rentabilidad de los recursos propios. También desconfiamos de aquellos que piensan que el sector bancario es un negocio internacional y solemos inclinarnos por bancos especializados en un solo país frente a aquellos que tienen ambiciones de expansión global.
Evitar a los bancos controlados por el Estado